“Una buena fotografía es aquella que te gusta, que te atrapa”. Conversando con el Fotógrafo venezolano Antonio Briceño.

Antonio Briceño, Piel 1, 2016.

Latinoamérica siempre ha sido tierra de grandes artistas visuales, grandes pintores, escultores, dibujantes, ceramistas, diseñadores, fotógrafos, entre tanto otros profesionales del mundo del arte, muchos de los cuales con  renombre internacional, como el caso del fotógrafo Venezolano Antonio Briceño; poseedor de un universo visual único, rico en investigaciones desde lo mitológico, lo social y lo antropológico.

Antonio Briceño nació en Caracas, Venezuela, el 5 de diciembre de 1966. Es Licenciado en Biología de la Universidad Central de Venezuela, y realizó un Máster en Artes Digitales en la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, España. Ha participado en la escena artística venezolana e internacional desde 1987.

Asimismo Antonio Briceño cuenta con importantes exposiciones individuales, colectivas, Bienales y premios, tanto dentro como fuera de Venezuela.

A propósito de su última exposición individual en Berlín “La Piel de Marte” (2017), Antonio me cedió una entrevista, donde pude acercar a la audiencia de Arte para la Vida, a su maravilloso universo creativo, signado por el retrato, la etnografía y la investigación fotográfica, los dejo con el fotógrafo Antonio Briceño.

Fidel Gómez: Antonio en tu última muestra “La Piel de Marte”, hay elementos muy inquietantes, a la vez de diferentes, en lo que hasta ahora has venido haciendo con la fotografía. Por ejemplo el abordar la fotografía desde imágenes satelitales de la Nasa, vertidas en la piel de las esculturas del Dios Marte. ¿Me podrías hablar de este proceso tan interesante?

Antonio Briceño: Este proceso comenzó cuando comencé a ver las fotos más recientes de la superficie de Marte publicadas por la NASA. Me sorprendió el nivel de detalle en las imágenes y la variedad de paisajes y formaciones del planeta vecino. Me sorprendió saber que hay muchas evidencias de que hubo agua líquida (tal vez aún la hay) y también saber que el planeta vecino ha sufrido cataclismos mucho peores que la Tierra, y que su geografía tan extrema (tienen la montaña más alta del Sistema Solar, el Olimpo, con más de 20.000 pies de altitud, pese a ser un planeta más pequeño que la Tierra) y que su superficie está marcada por una extrema violencia. Ahí fue que relacione el planeta con el dios que le da nombre: Marte, quien es el dios de la guerra.

El tema de la mitología me ha interesado desde hace mucho, en particular su relación con la psicología arquetipal. De ahí que la propuesta consiste en cubrir al dios de la guerra con una piel devastada por la violencia, la primera y más nefasta característica de la guerra. Puesto que se piensa que hubo vida en el pasado en Marte, y fue arrasada por la violencia, esta serie es una reflexión sobre nuestra capacidad como especie de generar violencia y exterminio.

Piel 5, 2016.

FG:  Desde tu visión como creador, ¿cuáles son los puntos de encuentro en la  propuesta fotográfica, mostrada en “La piel de Marte”, con respecto a tu producción anterior?

AB: Mi trabajo anterior, Omertà petrolera, fue una videoinstalación compuesta de retratos de personas que habían sido víctimas de la violencia por parte de los cuerpos militares y paramilitares del gobierno de Maduro. Aunque la solución formal en cada caso es totalmente diferente, hay un vínculo entre ambos trabajos.

FG: ¿A qué nivel se da ese vínculo del que hablas? y también es interesante conocer, sobre las relaciones con lo que ha sido tu trayectoria, viéndolo de modo retrospectivo. Omertá petrolera, Dioses de Américas, Las plañideras, Míranos, entre otros proyectos, ¿cuál sería el vaso comunicante entre estos proyectos y tu última propuesta, La piel de Marte?

AB: El vínculo se da a nivel temático, conceptual: ambos trabajos tratan el tema de la violencia. Uno, desde la denuncia, el otro, desde la mitología. También hay un vínculo con trabajos previos, ya que los temas mitológicos y los dioses han estado presentes en mi obra de muchas maneras (Dioses de América, 2001-2017), Los doce de oro (2009), El árbol (2008).

Antonio Briceño

FG: El resultado final de las imágenes en “La piel de Marte”, es realmente impresionante, ¿me podrías describir un poco el proceso empleado en este trabajo?

AB: Este trabajo es esencialmente collage. Las imágenes que me parecieron más dramáticas de la NASA las superpuse, mediante técnicas de edición, sobre imágenes de detalles de esculturas del dios Marte (o su par Ares, en la mitología griega). El resultado es la sustitución de la blanca piel de mármol de la escultura por la superficie desgarrada y policromada del planeta vecino.

FG: Siempre te has caracterizado por ser un gran retratista, en muchos de tus proyectos, el retrato ha sido un género recurrente, incluso en “La piel de Marte” se encuentran retratos de Marte. ¿Qué buscas expresar con tus retratos?

AB: Efectivamente el retrato me interesa pues tiene la cualidad de ser un espejo. Cada persona ve en un retrato lo que de sí mismo proyecta en él.

 FG: Todo proyecto artístico, implica algún tipo de investigación, tanto teórica como práctica. ¿Cómo o hacia dónde se orientan las investigaciones de Antonio Briceño? y por otro lado ¿cómo estas investigaciones son sistematizadas y transformadas en imágenes?

AB: En realidad casi cualquier proyecto en mi vida tiene características de proyecto científico. En parte por mi formación como biólogo, en parte por mi personalidad, generalmente emprendo y desarrollo mis proyectos con ese tipo de protocolo: primero, una fase de investigación teórica del tema, consultando imágenes y videos también. Luego una fase de trabajo de campo es decir, la obtención de las imágenes brutas con las que voy a construir. Finalmente la fase de edición y producción de las imágenes o videos finales. Lamentable -o afortunadamente- el proceso no suele ser tan lineal, como en la ciencia, y los resultados pueden modificar hasta las bases, de modo que un proyecto en su desarrollo suele rehacerse y reconstruirse amalgamando la idea informe o germen original con la realidad del trabajo y el material disponible.

Yopo, 2017.

FG:  ¿Me podrías hablar de tus experiencias con el trabajo de campo? donde te adentras en las selvas amazónicas, para captar imágenes de miembros de las etnias indígenas, tanto en “Dioses de América”, y si no me equivoco en “Onirogenia”.

AB: El trabajo de campo de Dioses de América me llevó a trabajar con 11 culturas indígenas de seis países de América. Varias de ellas son culturas amazónicas, como los Piaroa, Yekuana y Pemón de Venezuela y los Kayapó, del Brasil. Como parte de mi trabajo Míranos, también trabajé en la zona de Leticia, en Colombia, con los indígenas Uitoto, Tikuna, Jiw y Nukak.  Todas estas etnias tienen en común el vivir en la selva más diversa y extensa del planeta, pero a su vez tienen diferencias culturales y lingüísticas que las hacen únicas.

Kumaleina. Dueña de las aguas del diluvio. 2017

FG: Antonio, hablando de aspectos más técnicos, generalmente ¿qué tipo de impresión utilizas para tus fotografías? sobre todo las de gran formato.

AB: Utilizo muchos tipos de impresión, porque el soporte es parte importante de mi lenguaje. En general imprimo en papel fotográfico, montado sobre aluminio Dibond.  Pero también he impreso en tela, en metacrilato, en hojilla de oro, etc.

FG: Antonio, hoy en día existen muchos recursos y plataformas, para hacer y mostrar fotografía, lo cual ha generado una especie de sobreproducción de imágenes circulando por todos lados. Sin embargo el hecho de que sean imágenes hechas con una cámara, no les da la categoría de fotografías de calidad, en este contexto ¿cómo saber diferenciar y reconocer la buena fotografía, sobre todo aquella que tiene un discurso?

AB: La verdad, creo que esa sobreproducción de la que hablas, es parte de una necesidad del momento, mucha gente quiere generar y difundir imágenes. Tienen la calidad que esta función necesita. Una buena fotografía es aquella que te gusta, que te atrapa. No hay regla para eso, somos 8.000.000.000 de personas y ninguna tiene autoridad para decir que lo que a otra le guste está mal. Toca filtrar, entonces, entre ese maremágnum de imágenes, cuáles son las que te gustan. Seguramente hay que hacer un trabajo mayor de filtrado, pero estadísticamente a mayor número de imágenes circulando, mayor probabilidad de que haya algo que te guste. ¡Suerte con eso!

Piel 11, 2016.

FG: Antonio dentro de tu carrera artística, ¿cuál consideras que ha sido el evento más importante hasta ahora? me refiero a un proyecto o alguna exposición que haya marcado un antes y un después, de mucha relevancia en tu carrera como fotógrafo.

AB: El trabajo de los Dioses de América ha sido el trabajo que más he expuesto y ha sido mostrado en los cinco continentes. Ha sido el trabajo de más largo plazo (aún no lo termino) y el que más países y culturas abarca (excepto Míranos, trabajo centrado en 22 grupos indígenas de Colombia amenazados por el conflicto armado).

FG: Para todo fotógrafo la presentación de portafolios es vital, de hecho es como se manejan los proyectos fotográficos. ¿Cómo se pueden armar y presentar buenos portafolios?

AB: Dos consejos: Para la selección, buscar ayuda de alguien realmente de confianza, y sensible al trabajo que quieres mostrar. Pero sobre todo, sincero. Debe uno ser capaz de escuchar la opinión de otros y decidir qué importancia darle a cada opinión. Si uno busca opinión, debe saber escucharla y debe saber buscarla. Para la ejecución, lo importante es la calidad. Tanto a la hora de hacer un portafolio, como a la hora de hacer cualquier cosa (exposición, publicación, etc), hay que tratar de hacerlo de la mejor manera que esté al alcance de uno. Me refiero a la calidad. Porque lo que va a ver la otra persona es un producto acabado, no una intención. Si no eres capaz de dar todo por tu “hijo”, eso se percibe. Todo el trabajo y esfuerzo que hubo detrás, pudo haber sido inmenso, pero si no se ve en la obra acabada, de nada sirvió. Es preferible mostrar menos pero de la mejor calidad posible.

FG: ¿Dónde encuentra Antonio Briceño la inspiración para cada proyecto? ¿qué lecturas o autores te mueven? ¿o qué creencias y vivencias estimulan tu creatividad?

AB: Hay muchas cosas que estimulan mi creatividad. Me interesan los temas mitológicos pero también la ecología, la psicología, la etnografía, la ciencia, etc. Por eso tengo diversas fuentes de inspiración: cualquier noticia o lectura que “casualmente” llegue a mis manos es potencialmente inspiradora.

FG: Antonio como fotógrafo contemporáneo, ¿cómo ves el tema de las herramientas y plataforma en el mundo online? ¿Piensas que son buenas alternativas para dar a conocer el arte en la actualidad? Lo digo porque tantas voces hablando, por ejemplo en las redes sociales, genera mucho ruido ¿qué opinión te merece todo esto?

Plañideras, 2012.

AB: A mi me parece magnífico. Hoy revisaba las visitas a mi web, desde el mes de marzo. Hay más de 350 ciudades por todo el mundo. Ese es maravilloso. Nunca antes existió una posibilidad como esa. Cuando hay mucho ruido, lo que hay es que concentrarse.

FG: En la fotografía se da un proceso muy interesante, entre el discursos de la imagen y la palabra, o el discurso escrito. Algunos expertos lo vinculan con la idea del fotorrelato, por ejemplo ¿Qué tanta importancia tiene la palabra en tu trabajo fotográfico?

AB: La palabra suele tener bastante importancia en mi trabajo, bien en forma explícita, como en el Zodíaco Tropical o el Árbol, bien en forma indirecta, como en los Dioses de América, cuyas imágenes están basadas en mitos. Como me gusta escribir, en todos mis trabajos hay una introducción breve escrita por mi, que plantea el contexto de cada obra.

Ayahuasca cielo, 2017.

FG: Antonio ¿qué le aconsejarías a los jóvenes fotógrafos, o a las personas en general, que quieran incursionar en la fotografía de manera profesional? me refiero a cómo educar el ojo para lograr un buen trabajo.

AB: Trabajando sin parar. Haciendo lo que les gusta, pidiendo opiniones pero con la consciencia de que sólo son opiniones y que la única que realmente importa es la de uno mismo; pues es la que escucha la necesidad personal, que es algo íntimo.

FG: Antonio muchas gracias por permitirle a la audiencia de Arte para la Vida, conocer a través de tí mismo, sobre tu trabajo fotográfico, cargado de energía tu visión antropológica y etnográfica, te deseo mucha felicidad y que sigas cosechando éxitos alrededor del mundo con tu trabajo fotográfico.

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2 thoughts on ““Una buena fotografía es aquella que te gusta, que te atrapa”. Conversando con el Fotógrafo venezolano Antonio Briceño.”

  • 1
    Katherine Chacón on 16/10/2017

    Excelente entrevista. Un gusto leer las ideas y experiencias de Antonio. Gracias Fidel.

    • 2
      Fidel Gómez on 16/10/2017

      Gracias a ti profesora, que bueno que te gustó, si es increíble su trabajo, estamos en contacto, te deseo mucha felicidad, éxitos y prosperidad.

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