“La burocracia es la culminación del arte conceptual.” Conversando con el artista mexicano Pablo Helguera .

Pablo Helguera, las aventuras de Olmeco Beuys. 2010.

Recientemente tuve la oportunidad de conversar con un artista poco común, alguien con una obra prolífica, que cruza las fronteras de las disciplinas artísticas, adentrándose en el terreno de lo interdisciplinario, pero por otro lado haciendo un uso magistral del humor y la ironía, dejando al descubierto realidades sociales propias del mundo artístico, de las que muy pocos artistas se han ocupado. Me refiero al mexicano Pablo Helguera, quien amablemente me cedió esta entrevista, en exclusiva para la comunidad de Arte para la Vida.

Pablo Helguera (Ciudad de México, 1971) es un artista radicado en Nueva York desde hace muchos años, trabaja con instalaciones, esculturas, fotografías, dibujos, performances y espectáculos socialmente comprometidos. El trabajo de Helguera se centra en una variedad de temas que van desde la historia, la pedagogía, la sociolingüística, la etnografía, la memoria y el absurdo, en formatos que son muy variados, incluida la conferencia, presentaciones en museos, actuaciones musicales y la ficción escrita.

Su trabajo como educador generalmente ha cruzado su interés como artista, haciendo que en su trabajo se reflejen aspectos vinculados a elementos de interpretación, diálogo y el papel de la cultura contemporánea en una realidad global. Esta intersección se ejemplifica mejor en su proyecto, “La Escuela Panamericana del Desasosiego”, un grupo de reflexión nómada que cruzó físicamente el continente en auto desde Anchorage, Alaska hasta la Tierra del Fuego, haciendo 40 paradas intermedias. Cubriendo casi 20,000 millas, es considerado uno de los proyectos de arte público más extenso que se haya registrado, así como un trabajo pionero, de la nueva generación de obras de arte consideradas como arte socialmente comprometido.

Pablo Helguera se ha presentado individualmente en el Moma / Gramercy Theater, en 2003, donde mostró su obra “Parallel Lives”. Su composición musical, “Endingness” ha sido interpretada por la Orquesta Sinfónica de Detroit. Helguera ha expuesto o actuado en lugares como el Museo de Arte Reina Sofía, Madrid; ICA Boston; RCA London; 8 ° Bienal de La Habana, PERFORMA 05, La Habana; Shedhalle, Zurich; MoMA P.S.1, Nueva York; Museo de Brooklyn; IFA Galerie, Bonn; Museo de Arte Metropolitano de Tokio, Tokio; El Museo MALBA en Buenos Aires, Ex-Teresa Espacio Alternativo en la Ciudad de México, el Museo del Bronx, Artist Space y Sculpture Center, entre muchos otros. Su trabajo ha sido revisado en Art in America, Artforum, The New York Times, ArtNews, entre otros. En 2008 fue galardonado con la beca John Simon Guggenheim y también recibió una subvención de capital creativo de 2005. En 2011 fue nombrado ganador del Premio Internacional de Arte Participativo de la Región Emilia-Romagna en Italia.

Sin más preámbulos los dejo con nuestro invitado especial Pablo Helguera, por cierto todas las imágenes del post fueron cedidas por Pablo Helguera.

 

Fidel Gómez: Pablo ¿cómo definirías tu práctica artística? yo veo interdisciplinaridad con un toque polímata.

Pablo Helguera: Crecí en un ambiente muy rico culturalmente, con una familia dedicada a la música clásica y a la literatura, pero con excepción de un tío muralista por ahí, sin conexión con el arte contemporáneo. Por otra parte, para ganarme la vida he trabajado en educación de museos. Ambas experiencias han definido el tipo de obra que hago.  Se ha definido de mil maneras, desde arte de interacción social como arte interdisciplinario, o intermedia, como lo llamaba el artista Dick Higgins. Pero al final creo que es mejor no dar definiciones sobre lo que uno hace, porque entonces el público se enfoca solo en la definición o en la descripción y no en la obra en sí.

FG: En tu trabajo el humor negro, el sarcasmo y la ironía son un leitmotiv. ¿Hacia dónde apunta ese sentido irónico? Te confieso que me recuerda mucho a Duchamp.

PH: La ironía ha sido un elemento del arte moderno y contemporáneo por más de un siglo, pero curiosamente el humor no tanto. La ironía es intelectualmente más segura, porque es más fácil para un artista el adoptar la postura de crítico sin comprometerse a una idea en particular. El humor es más difícil de manejar.

FG: ¿Y en este sentido tu trabajo es más irónico que humorista, o visceversa?

PH: Me temo que si trato de hacer esa distinción alguien me va a criticar argumentando que es lo contrario de lo que dije. De manera que, en el espíritu de no dar definiciones, prefiero dejarlo abierto.

FG: Pablo háblame de tus Artoons. Para mí son como cápsulas de consciencia, arrojadas premeditadamente para develar verdades del mundo del arte, de las que nadie quiere hablar.

PH: Desde hace más de una década he hecho obra sobre la sociología del mundo del arte. En el 2005 publiqué mi primer libro, el Manual de estilo del arte contemporáneo, un libro de etiqueta social (o “manual de Carreño” como se suele decir) para el mundo del arte. Los Artoons son, de alguna manera, una extensión de ese interés por observar y comentar sobre los absurdos del mundo del arte.

Pablo Helguera, Artoons, 2009.

FG: La cumbre de tus Artoons sin duda alguna son las aventuras de Olmeco Beuys, ¿en quién te inspiraste para crear este personaje tan peculiar?

PH: En algún momento alguien en México me propuso que expusiéramos los Artoons en México, pero no estaba seguro si funcionarían, debido a que el formato que yo me había apropiado es uno más típico de revistas como el New Yorker (lo que ahí se denomina como “single panel cartoons”.) De manera que pensé que sería mejor hacer algo un poco distinto, como una tira cómica.

Yo crecí leyendo cómics, de hecho, así aprendí a leer. Compraba todos los comics de la editorial Novaro, que salían todas las semanas: La pequeña Lulú, los cuatro fantásticos, Lorenzo y Pepita, etc. Y por supuesto, era un fanático de Mafalda como casi todos aquellos que crecimos en los 70s y 80s en América Latina. Decidí adoptar un formato similar al de las historietas de Mafalda, con historias de cuatro o cinco recuadros cada una. El personaje de Olmeco Beuys se parece un poco al de Carlitos (Charlie Brown), en sus constantes fracasos en la vida: es un artista olmeca incomprendido que hace cabezas (olmecas, por supuesto), ignoradas por el mundo Azteca dominante de artistas, curadores y coleccionistas pretenciosos.

FG:  Analizando con detenimiento los Artoons, encuentro tantas circunstancias y situaciones insólitas, ¿en realidad estas cosas pasan tal cual en el mundo del arte, o son exageraciones? ¿Qué es lo más insólito que has vivido?

PH: La técnica del humor empleada en los Artoons, que es realmente la misma que se emplea en este tipo de caricatura, radica en tomar una situación o tema que nos es familiar a todos y presentarlo desde un ángulo un poco absurdo o ridículo que a la vez nos haga pensar un poco más en esa realidad. Por ejemplo, el Artoon más famoso es el de una señora que encuentra que su perrito ha hecho de sus necesidades dentro de la casa. El texto del Artoon es “¿quien hizo arte povera en la sala?”

Pablo Helguera

FG: Pablo ¿de qué manera se conjugan tus prácticas artísticas y tu labor docente?

PH: Mi trabajo como educador me ha ayudado a tener una perspectiva única del proceso en que el arte se percibe y se asimila, y mi obra es el resultado de esas observaciones. De ahí que el museo realmente sea mi taller.

FG: Un aspecto de tu obra revela tus fuertes vínculo con la escritura, con el uso de la palabra escrita, de hecho en tu blog esto es muy palpable, libros, conversatorios, acciones, videos, obras de teatro como la Gran vitrina, poesía, todo lo cual tiene un común denominador: el uso de la palabra. ¿Es acaso la palabra para tí un fín en sí mismo, o un medio?

PH: Yo no sobreviviría en el medio literario ni un segundo, ni se me tomaría en serio jamás en él. A veces pienso en el recientemente finado Ramón Xirau, de quien se decía que era “poeta entre filósofos y filósofo entre poetas”, para cruelmente descalificarlo en ambas disciplinas. Veo a la escritura como un material, de la misma manera en que los artistas conceptuales como Lawrence Weiner la utilizan. Ver a Weiner por ejemplo como poeta es un error y una malinterpretación de la obra. De la misma manera, creo que lo que yo escribo no tiene sentido colocarlo en el plano literario, sino estrictamente en el plano del arte conceptual. Dicho de otra manera, me interesa la apropiación de modelos presentada en el ámbito social de lo visual, pero no me interesa ejecutar esos modelos en sus contextos nativos.

Pablo Helguera, Artoons, 2009.

FG: Pablo ¿de qué trata la Guía de emergencias estéticas? además la encuentro estrechamente vinculada con la estética de la burocracia, sé que son proyectos diferentes, sin embargo está presente un vaso comunicante, ¿podrías profundizar en este punto?

PH: Es un pequeño libro, escrito a la manera del manual de estilo, que hice para un espacio alternativo en España para presentarse durante una feria. Es como un artoon verbal. Hacia una estética de la burocracia la escribí para la trienal poligráfica de San Juan. Esa edición estuvo tan plagada de ineptitud y desorganización que el proceso mismo me inspiró a escribir ese texto, que argumenta que la burocracia es la culminación del arte conceptual.

FG: Pablo tocando el tema del arte contemporáneo, ¿qué es lo más difícil de alcanzar para un artista hoy en día? y por otro lado ¿cómo lograrlo? Lo pregunto porque hace unos años era mucho más difícil que ahora, el que los artistas lograsen visibilidad, reconocimiento, difusión; sin embargo hoy en día con toda la revolución de las redes sociales, el darse a conocer es menos complicado.

Extracto de la carta dirigida a Avelina Lésper.

PH: Creo que lo más importante que puede conseguir un artista es el respeto de otros artistas, porque solo nosotros sabemos lo difícil que es ser artista. y ese respeto se va expresando de diversas maneras, desde reconocimiento explícito hasta plagio, que como sabemos es una forma de homenaje.

FG: Pablo ¿qué opinión te merece la postura de tu paisana Avelina Lésper, sobre el arte contemporáneo? sé que publicaste una carta, en respuesta a sus ideas de llamar fraude a todo el arte contemporáneo.

PH: En la carta que le escribí dije todo lo que tenía que decirle. No me interesa promoverla más.

FG: Pablo ¿qué diferencias encuentras en las propuestas de Duchamp y Joseph Beuys, por un lado, y lo hecho más recientemente por Damien Hirst y Tracey Emin? En su libro ¿qué estás mirando? Will Gompertz apunta hacia un tipo de equiparamiento, argumentando de diversas maneras. Como investigador ¿qué opinión te merece todo esto?

PH: ¡Estos artistas no comparten nada en común! La pregunta más bien sería, ¿para qué compararlos?

FG: Yo me refiero a que todos dentro de sus estilos, han hecho un tipo de obra enmarcada dentro de lo conceptual. Por supuesto colocando a Duchamp como el padre y a Beuys como el hijo prodigo. Para Will Gompertz Hirst y Emin, vendrían a ser la continuación contemporánea de esas experiencias conceptualistas iniciales, ¿qué piensas al respecto?

PH: Me parece que las prácticas conceptualistas son tan amplias que el término es casi equiparable a “arte contemporáneo” y por ello no tiene mayor significación radial.  Al principio los artistas que me influyeron fueron aquellos que hacían o hacen crítica institucional (como Andrea Fraser o Hans Haacke)  y/o cuya obra se insertaba en el territorio de la ficción (como Marcel Broodthaers).

Luego cuando comencé a hacer lo que hoy se denomina arte de interacción social, pensé mucho en el performance y en la pedagogía, pero no en la pedagogía supuestamente hecha por artistas (que en el caso de Beuys me parece más o menos un fraude), sino en una pedagogía real (como la de Paulo Freire). No me interesa en absoluto la obra de Hirst y Emin, más que nada porque me parece en extremo narcisista y centrada en promover un tipo anticuado de narrativa romántica del artista como rebelde o incomprendido. Curiosamente en ese sentido ambos me parecen similares a Joseph Beuys, un artista con conciencia humanista y quizá con un interés sincero por la transformación social, pero cuya obra promovía una mitología mesiánica que hoy es incluso un poco ingenua.

Pablo Helguera, las aventuras de Olmeco Beuys, 2010.

FG: Pablo con tantos años de experiencia en instituciones culturales, ¿cómo percibes la práctica del arte hoy en día? sin lugar a dudas hay mucha gente que mete gato por liebre, pero aún muchos buenos artistas siguen luchando por hacer un buen arte, desde sus procesos creativos e investigaciones. ¿Dónde puede encontrarse el mejor arte en estos días?

PH: Desafortunadamente predomina un tipo de teoría de la conspiración acerca del arte, como si la CIA tuviera un plan maestro para hacer que objetos absurdos produzcan mucho dinero. Lo que nadie se pregunta es:  si el objetivo es engañar a la gente ignorante que no sabe nada de arte, ¿para qué nos meteriamos a hacer un complot tan complicado?

FG: Pablo del proyecto La Escuela Panamericana del Desasosiego, ¿cuáles fueron los resultados? háblame un poco de esa interesante experiencia.

PH: Es un proyecto que duró cuatro años y consistió en un viaje de 20,000 kilómetros recorridos a lo largo de cuatro meses. imposible hablar de ello en un párrafo. Recomiendo el libro que recoge estas experiencias.

FG: Entiendo que este proyecto se inició en Alaska y culminó en la Patagonia, de todas estas experiencias ¿cuáles te dejaron marcas importantes?

PH: El proyecto terminó en Tierra del Fuego, en Puerto Williams, que es la población más austral del planeta. Comencé y terminé el proyecto entrevistando a una última hablante de una lengua: en Anchorage a Marie Smith Jones, (última hablante del Eyak) y en Puerto Williams a Cristina Calderón (última hablante del Yagán). Esas entrevistas fueron conmovedoras. Por demás los encuentros que tuve con personas que se localizaban en partes remotas del mundo (ya sea en Alaska, o en el Yukón, o en la Patagonia) fueron muy significativos para mí.

Pablo Helguera, Artoons, 2009.

FG: ¿En qué se inspira Pablo Helguera, qué lee, en qué cree?

PH: Pablo Helguera detesta hablar en tercera persona porque le parece una pretensión imperial caduca. Actualmente estoy leyendo la obra de Christopher Bollas, en particular “The Evocative Object World”.

FG: Pablo de todos tus proyectos artísticos, ¿cuál consideras como el más importante hasta ahora? de ese tipo de experiencias que marcan un antes y un después en tu obra.

PH: La escuela panamericana del desasosiego es el proyecto que redefinió mi perspectiva sobre la educación, sobre la geografía, la cultura y el arte en general.

FG: Pablo ¿qué le aconsejarías a los artistas de las nuevas generaciones?

PH: Dos cosas: que nunca hagan caso a las recomendaciones de artistas más viejos salvo esta única recomendación:  la de guardarlo todo muy bien — todo lo que uno hace y lo que uno dice— porque uno nunca sabe lo que será importante después.

FG: Pablo te agradezco mucho el que le hayas brindado esta entrevista a la comunidad de Arte para la Vida, te deseo toda buena fortuna, mucha felicidad, éxito y prosperidad en todos tus proyectos, que sigan el humor y el arte consciente.

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2 thoughts on ““La burocracia es la culminación del arte conceptual.” Conversando con el artista mexicano Pablo Helguera .”

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    Fidel Gómez on 22/11/2017 Responder

    Gracias a ti profesora un abrazo, me alegra que te hayas inspirado en hacer ese buen post, mucha felicidad, éxitos y prosperidad.

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